La hipocresía, o el cuento del que cree que te ve la cara
Publicado por Javi 2 años, 8 mess atrás en Mi vidaEn la calle está lleno de chantas, lanzas, hediondos, galanes y un sinfín de especimenes de distintas categorías, es parte de una cultura que reconozco como propia esto de estereotipar todo lo estereotipable (¿infinito, no?). Convivo con estas especies todos los días y, bueno, es parte de la laif.
El problema es cuando noto que se aprovechan, es desagradable, cuando un hediondo asume que tiene el derecho divino de ahogarme con su …esencia, por nombrar un ejemplo. Así me pasó hoy, un chanta que había tomado la forma de chofer muy estresado creyó que una es weona…
Cuando paró la “máquina” para que me subiera, tuve que aplastarme y amoldarme a los torax y las caderas del resto de los pasajeros (sí, esto del porte) sólo para poder sorprenderme mejor. Le paso $200 y le muestro mi pase escolar, a lo que recibe mi dinero y sigue manejando… “maniobras difíciles” pensé, esperemos la luz. Cuando el semáforo estaba en rojo le dije “oiga, mi boleto…y mi vuelto claro” a lo que respondió sin mirarme “cual vuelto, el escolar vale DOSCIENTOS” y me pasó un boleto de 600 pesos, para que no alegara más.
Indignada, powned y un poco mareada de tanto aplastarme contra todos y todo, me quedé un par de pasos más atrás. Era un día lindo e iba con Eddie Vedder cantándome al oído jaja, así que me dije que no era tan terrible. Lo casi cómico (casi) fue que en uno de los silencios entre canción y canción logré agarrar lo que sonaba en el ambiente y, para mi sorpresa, un intento de voz roquera así tellible de cool cantaba “Mi amigo, miiiii Diooos me perdonas, miiii Dios”. Sip, ojos de plato mirando a mi alrededor donde no me había fijado en los pasajes de Salmos pegados en toda la micro, y seguía sonando en la radio “porque Él es poderoso y nada lo vencerá, OHHHH omnipotenteeeeee”. Traté de concentrarme en Eddie y sus susurros guturales en mi oreja, mientras pensaba en que la HIPOCRESÍA es algo tan feo, tan chanta… agghh. Me sentí profundamente ofendida, no solamente porque se aprovechara de mí tan fácilmente, sino porque además jugaba a ser un chanta en mi cara, sin arrugarse.
Me sentí ofendida por mí y por todos los que nos tomamos en serio lo de vivir una vida relativamente católica, evangélica, budista, etc., pero que lo INTENTAMOS, así de verdad, no chanta y tan evidentemente incoherente. ¿Para qué predicar tanta wevá, andar cantando esas canciones por la vida y obligar a toda la micro a tener que escucharlas a todo volumen si eres un chanta, estafador y agresivo pasivo? Demás que nadie puede ser siempre perfecto…. pero esto es mucho.
Hay mucha más gente en la vida viviendo de acuerdo a sus valores que la que vez pregonando los mismos a grito pelado por ahí. Para qué darte la lata de demostrar chantamente a todo el mundo que te gusta la música religiosa y que le cantas a Dios y blabla, si se supone que eso da lo mismo, porque si eres consecuente no necesitas demostrarle nada a nadie.
El cuento debería llamarse “cosas que nunca entenderé”… pero bueno, la patente era PV-20-12 y el era el bus número 207. Por si alguna vez alguien se sube a la misma micro, para que lo mire bien feo, ¿Ya?

Jajajajajajaja, si los micreros son taaaaan lindos.
MIEEEERRRRRRRDA!!!!!!!! Eso es lo que son (La mayoria por lo menos)
gotta loooove the mikritos…
teloveyouuuuuu!